El desplazamiento forzado se origina en el conflicto armado, por lo cual la politica de prevención y atención de este problema es concomitante con la política para la promoción y el respeto de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario, Iiderada por la Vicepresidencia de la República. De otro lado, la Política de Atención y Prevención del Desplazamiento Forzado se circunscribe dentro de las estrategias para la paz, la prosperidad y el fortalecimiento del Estado contenidas en el Plan Colombia.
Aunque las estimaciones de la Red Nacional de Información señalan que desde 1996 se han desplazado un numero cercano a las 25.000 familias al año, se espera que para los próximos años esta cifra disminuya como resultado del avance en los procesos de negociación con los grupos armados, de la implementación del Plan Colombia, y de las acciones en pro de los derechos humanos y la prevención del desplazamiento forzado.
La formulación de políticas y las acciones de respuesta del gobierno colombiano frente al desplazamiento se han dado a través de los documentos CONPES 2804 de 1995 y 2924 de 1997, la Ley 387 de 1997, y el Decreto 173 de 1998. La estrategia ha buscado el retorno voluntario o el reasentamiento de la población desplazada, la recuperación de una base económica para Las familias y el desarrollo de las zonas expulsoras y receptoras.
- Al aceptar que el conflicto es la principal barrera para la protección de los derechos humanos, la estrategia de paz, con base en una solución negociada, es el objetivo primordial de la actual administración y del Estado.
- Enfrentar el conflicto y manejarlo. La iniciativa del gobierno anterior por firmar la paz con las FARC ha sido el inicio de poner fin a un conflicto de más de 50 años. Sin embargo, la aparición de nuevos grupos armados y la no aprobación del congreso y pueblo colombiano, ha generado que la anhelada "paz" no se de o empiece.
- Las mesas de dialogo con los grupos al margen de la ley son un mecanismo importante para lograr acuerdos entre las partes.
- Se debe tener presente que para un conflicto de más de 50 años, es necesario escuchar y aceptar las ideas de las otras partes interesadas, en este caso, las víctimas y los grupos armados.
- Los nuevos dirigentes y la población debe fomentar el proceso de paz, un acuerdo tan importante no se puede detener por el deseo de algunos pocos, se debe tener presente la situación que ha vivido la población afectada.